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La Guerra de los Mundos, una novela de H.G. Wells

Este año, abril es el mes de la ciencia ficción en el Club de la Buena Estrella. Después de dos meses intensos con un gran reto, que sé que algunos aún están disfrutando, nos encontramos, tal como el año pasado, con un libro sobre marcianos, unos muy diferentes y uno de los primeros libros de este tipo.


Primero lo primero, el autor: H. G. Wells.



Herbert George Wells nació el 21 de septiembre de 1866 en Bromley, una pequeña localidad del condado de Kent, Inglaterra. De origen humilde, Wells creció en una familia de recursos limitados: su padre era jardinero y jugador de críquet profesional, y su madre trabajaba como empleada doméstica. Una fractura en la pierna durante su infancia, que lo obligó a pasar largas temporadas en reposo, fue decisiva para despertar su amor por la lectura y su imaginación literaria.


Wells se formó académicamente en el Royal College of Science de Londres, donde estudió biología bajo la tutela de Thomas Henry Huxley, uno de los principales defensores de las teorías de Charles Darwin. Esta base científica dejó una huella profunda en su obra, pues Wells fue uno de los primeros escritores en combinar narración literaria con especulación científica rigurosa, sentando las bases de la ciencia ficción moderna.


Su carrera literaria se impulsó en la última década del siglo XIX. En 1895, publicó La máquina del tiempo, novela que lo catapultó al reconocimiento internacional. A esta obra le siguieron otros títulos fundamentales que consolidaron su reputación como escritor visionario. Entre sus principales obras tenemos:


  • La isla del doctor Moreau (1896)
  • El hombre invisible (1897)
  • La guerra de los mundos (1898)
  • Los primeros hombres en la Luna (1901)


Estas novelas, que han venido en llamarse “romances científicos”, no solo exploraban ideas futuristas, sino que planteaban preguntas profundas sobre la naturaleza humana, el progreso, la ética científica y el poder.


Además de su obra de ficción, Wells fue un prolífico ensayista, historiador y comentarista social. Entre sus textos más influyentes se encuentra Esquema de la historia (1919), un ambicioso intento de narrar la historia de la humanidad desde una perspectiva global. Políticamente comprometido, Wells defendió ideas progresistas, el pacifismo, la educación universal y la cooperación internacional, aunque mantuvo una postura crítica frente a los dogmas y las ideologías cerradas.


H. G. Wells falleció el 13 de agosto de 1946 en Londres, dejando tras de sí una obra amplia y diversa. Hoy es recordado no solo como un pionero de la ciencia ficción, sino como un autor que supo anticipar muchos de los dilemas —tecnológicos, sociales y éticos— que siguen marcando nuestro presente.


Nuestro libro de abril:  La guerra de los mundos.



Publicado originalmente en 1898, La guerra de los mundos es una de las novelas más influyentes de la literatura universal. En ella, Wells imagina un escenario inquietante: la llegada de seres provenientes de Marte que aterrizan en la campiña inglesa y ponen en jaque a la humanidad.


La historia se sitúa en un contexto reconocible para el lector: la Inglaterra de finales del siglo XIX, confiada en su progreso científico, en su poder industrial y en su imperio global. Precisamente por eso, el impacto de lo inesperado resulta tan perturbador. A través de una narración en primera persona, seguimos el colapso de esa sensación de seguridad cuando la humanidad se enfrenta a una fuerza completamente desconocida, tecnológicamente superior y ajena a cualquier forma de empatía.


Sin entrar en giros o desenlaces, puede decirse que La guerra de los mundos no es solo un relato de invasión extraterrestre. Es, ante todo, una reflexión sobre la vulnerabilidad humana, la fragilidad de nuestras certezas y el lugar que ocupamos en el universo. Wells invita al lector a mirarse en un espejo incómodo: así como las potencias coloniales trataban a los pueblos sometidos, la humanidad pasa a ser, en la novela, la parte indefensa frente a un invasor implacable.


Desde los primeros capítulos nos invita a su manera a reflexionar sobre por qué cuestionar el proceder de los marcianos cuando el ser humano ha actuado de maneras muy similares con otras especies e incluso con otros seres humanos.


La prosa de Wells es directa, clara y sorprendentemente moderna. Combina descripciones vívidas con momentos de introspección y observación social. La obra ha inspirado innumerables adaptaciones, reinterpretaciones y homenajes en la literatura, el cine, la radio y la cultura popular.


¿Por qué leer La guerra de los mundos en 2026?


Leer La guerra de los mundos en 2026 es mucho más que un ejercicio de arqueología literaria. Es una experiencia profundamente actual. En un mundo marcado por avances tecnológicos acelerados, incertidumbres y preguntas sobre el futuro de la humanidad, la novela de Wells dialoga de manera directa con nuestras preocupaciones de este tiempo, con nuestros miedos más profundos.


El libro nos recuerda que el progreso tecnológico no garantiza la invulnerabilidad. En una era en la que confiamos en la ciencia, la inteligencia artificial, la exploración espacial y la innovación constante, Wells plantea una advertencia: el conocimiento es poder, pero también puede dejarnos expuestos si olvidamos nuestra condición humana y nuestros límites. Esta reflexión resuena con fuerza en un tiempo de transformaciones rápidas y, a menudo, difíciles de asimilar.


Además, La guerra de los mundos invita a reflexionar sobre temas como el colonialismo, la desigualdad y la deshumanización del otro. Aunque escrita hace más de un siglo, la novela sigue siendo una poderosa alegoría sobre lo que ocurre cuando una sociedad se considera superior y justifica la destrucción en nombre del progreso.


Otro motivo para acercarse a esta obra hoy es su capacidad para romper expectativas. Muchos lectores creen conocer la historia por referencias culturales previas, pero descubrir el texto original permite apreciar la sutileza y profundidad de Wells, muy distinta de algunas versiones espectaculares posteriores, de lo que algunos hayamos podido ver en la gran pantalla. Leerlo es reencontrarse con la raíz de muchas ideas que hoy damos por sentadas en la ciencia ficción.


Finalmente, La guerra de los mundos nos ofrece una experiencia de lectura que equilibra entretenimiento y reflexión. Es una novela que se lee con facilidad, pero que deja preguntas abiertas: ¿qué nos define como humanidad?, ¿cómo reaccionamos ante lo incomprensible?, ¿qué sucede cuando perdemos el control?


En 2026, cuando miramos al futuro con esperanza y temor a partes, La guerra de los mundos no es solo revisitar un clásico: es escuchar la voz de un autor que, desde el pasado, sigue hablándonos con una claridad inquietante sobre quiénes somos y hacia dónde podríamos ir.


Agradezco infinitamente al Club de la Buena Estrella por la oportunidad de moderar este gran clásico de la ciencia ficción, espero lo disfrutemos juntos, ¡Feliz lectura!

Wendy López 15 de abril de 2026
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